martes, 15 de junio de 2010

Érase una vez un triste país...

... en el que el Gobierno se dedicaba a sostener con dinero público instituciones obsoletas (Bancos y Cajas) para que estos pudieran seguir acaparando pisos vacíos y no tuvieran que sacarlos al mercado, manteniendo así el precio de la vivienda ...

Nos cobran impuestos y los usan para que la vivienda sea más cara.

... y entre tanto 4 millones de parados se gastaban el subsidio tomando cervezas en el bar mientras seguían entusiasmados los pasos de la selección en el mundial de fútbol y esperando que entre tanto "esto se arregle"...

Tenemos unos políticos de mierda pero son los que nos merecemos.