domingo, 25 de mayo de 2003

Hoy votan todos menos yo. Creo que vamos a ver otra vez como la memoria de los electores es como la de los peces... Mucha manifestación, y a la hora de la verdad, nada.

De todas formas, esta democracia que tenemos es un sucedáneo. Pero todo se puede cambiar, aunque de momento lo único que se me ocurre es romper cosas. Pero ellos quieren hacernos creer que no hay alternativas.

Me hacen gracia las campañas electorales. Se gastan nuestro dinero en ensuciar la ciudad con carteles de tios feos, nos tratan como si fuéramos imbéciles (y la cantidad de gente que va a los mítines prueba que de hecho lo somos) y esperan que nos olvidemos de lo que han hecho los últimos cuatro años y nos acordemos solo de las promesas nuevas.

Y lo bueno de la democracia es que la mayoría tiene la mierda que se merece.

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