miércoles, 16 de octubre de 2002

Nada interesante hoy en el periódico. Políticos, políticos y más políticos, un juez que se dedica a hacer política en el País Vasco, y el Tribunal Constitucional que tarda 3 años en decidir sobre una gilipollez.

Vivo en una ciudad, que está en una provincia que está en una comunidad autónoma, que está en un país que está en Europa. Y por cada uno de estos escalones tenemos que mantener a un montón de vagos gilipollas y ni siquiera honrados, para que encima decidan por nosotros.

Así que en política sólo tengo una idea clara: habría que reducir al mínimo el número de parásitos. ¡Que se busquen un trabajo!

No hay que ilegalizar HB. Hay que ilegalizar todos los partidos políticos.

A ver, ¿para qué queremos tener 183 personas (o 125, me da lo mismo) en un parlamento si sabemos que en cada grupo van a votar todos lo mismo? ¿Para crear puestos de trabajo? :-)

Lo malo de la democracia es que al final la mayoría tiene lo que se merece.

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