jueves, 31 de octubre de 2002


Hoy he ido a la Filmoteca. Quería ver una película. Se ha muerto un tal no sé qué Bardén y han tenido que montar el velatorio allí; el lugar estaba tomado por las cámaras de televisión. Han suspendido la película.

Por lo menos me han devuelto el dinero de la entrada.

Cuando se murió mi abuela nadie armó tanto follón.

Quizá debería comprarme una tele. (?)

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